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De dioses y de ti

“Allá en lo más alto del Olimpo humano,
atravesando la escarpada planicie,
donde ondulantes cabelleras danzan
cómo sin querer, señalando el camino.
Allá donde apenas el viento llega,
donde se erigen los portales sagrados,
esos, que solamente han sido cruzados
con la imperativa invitación celestial.
Alto, tan alto y tan inalcanzable como posible,
esta ese viejo nuevo destino, donde hasta ahora, no habíamos podido llegar.
Allá, donde si te atreves, solo tienes que abrazar mi alma,
volver a creer y dejarte llevar.”

por Leonardo Riccieri©

Búsqueda

“Navegando en la quietud de un espejado mar,
mi mente deja volar ideas alondras que no cesan de revolotear,
sin destino vital cada tormenta a mi paso he de enfrentar,
No amaines! Abre tus fauces, la profundidad de tu garganta, si es necesario, he de atravesar.
Solo quiero paz, pero si me quitas mi barca, ya nada me ha de quedar.
Si debo hundirme en el vasto mar,
no importa ya, las alondras fueron sembradas y cuando crezcan, a través de ellas, igual habré hallado la libertad.”
Por Leonardo Riccieri ©

Los cuatro elementos en ti

“Si fueras agua,
serías una vertiente cristalina bajando de la montaña.
Si fueras tierra,
serías un campo recién arado aromatizado por la suave llovizna.
Si fueras aire,
serías como la refrescante brisa matinal acariciando el trigal.
Pero eres generoso fuego amor,
ese fuego que, sin quemar abraza, y sin encandilar ilumina a todo aquel que se deja alcanzar por tu candor.”

por Leonardo Riccieri ©

Mujer árbol

“Mujer árbol de tronco terso
enraizada en la tierra te yergues,
con tu orgulloso pecho henchido de tanto amar,
mujer de todos los tiempos,
avanzas a pesar de todo,
porque sabes, que mas allá del hombre
el horizonte te espera, allí,
donde el sol aguarda,
cada día, poderte abrazar.”

por Leonardo Riccieri

El mar

“Si… el mar tiene ese algo que atrae y te lleva lejos, te hace perder en su inmensidad, con el musical rumor de las olas, danzando en su desacompasado vaivén sin fin, como la mejor compañía a la silenciosa soledad de todas las almas que se internan en él, sin ni siquiera tocar sus aguas.”

por Leonardo Riccieri ©

Ausencia

“Esta anunciada ausencia parece nunca terminar, se ha convertido en un detenido tiempo muerto que se niega a pasar. Sentir contenido va inundando el pecho, perceptible sensación de malestar, se eleva, desbordando ojos, que fijos en la nada, son atravesados por cristalinas lágrimas, que, brotan y caen pesadas por la pendiente de mis mejillas, una tras otra, sin cesar…
como un río de desamor buscando el desahogo en el mar.”

por Leonardo Riccieri ©

Cruzando el mar

“Hasta que te vuelvas a ver
en el reflejo de mis ojos los días discurren como un ondulante ciclo sin fin. Por la mañana estoy navegando contigo en las calmas aguas de un manso río. Pero al avanzar el día, desemboca en un bravo mar de sueños, y allí abandonado a la zozobra me voy hundiendo, lento, inerte mirando como se va extinguiendo la luz solar que entibia la superficie… cayendo hacia lo profundo, como buscando un inexorable fondo que nunca llega. Me siento como una brújula que perdió el norte, totalmente a la deriva, un alma buscando rumbo, ése, que sé, no voy a encontrar hasta que te vuelvas a ver en el reflejo de mis ojos.”

por Leonardo Riccieri ©

Quien soy

“Hoy siento,
ni siquiera existo
soy, sin pretender
solo siendo.

Indistinto nombre
sin significado ya,
alma pura
inexplicable ser…

Ojos abiertos
de una mente ciega
ventanas del alma
donde asomarme ya…”

por Leonardo Riccieri ©

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